Medio Ambiente
Recurso Hídrico:
El agua es un elemento primordial para la vida humana y el resto de los seres vivos, a la vez que es un insumo imprescindible en innumerables procesos productivos. El 70% del planeta Tierra es agua, pero sólo el 1% del total está disponible para el consumo humano.
Esto se debe a que el 97% es agua salada -con un tratamiento de potabilización muy costoso- y el resto del agua dulce es de difícil acceso, por encontrarse en forma de vapor de agua, como humedad en el suelo o en los glaciares.
En la ciudad de Buenos Aires, la problemática hídrica es abordada desde un conjunto de instituciones que responden a cuestiones tan diversas y esenciales como: servicios de agua potable y cloacas, control y prevención de inundaciones, salud pública y navegación.
Contaminación hídrica:
Al ser el agua un elemento esencial para la vida, su contaminación, la falta de acceso al agua segura y un saneamiento básico insuficiente, constituyen riesgos ambientales que afectan la salud de las personas. Estas situaciones están relacionadas con enfermedades evitables, como el cólera y la diarrea infantil.
Se considera que el agua está contaminada cuando su composición o su estado están alterados por agentes químicos, biológicos o físicos, de tal modo que ya no reúne las condiciones para el o los usos que se le hubieran destinado en su estado natural (potabilización, consumo o uso en actividades domésticas, industriales o agrícolas).
Existen diferentes fuentes de contaminación del agua y se las puede clasificar en:
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Fuentes naturales: son los agentes contaminantes que toman contacto mediante el ciclo natural del agua, ya que se encuentran naturalmente en los cursos de agua, la atmósfera y la corteza terrestre. Normalmente estas fuentes naturales son muy dispersas y no provocan concentraciones altas de contaminación, excepto en algunos lugares muy concretos.
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Fuentes antrópicas: son aquellas causadas por las actividades humanas, como los desechos líquidos y sólidos que se vierten en las aguas. La mayor parte de las veces la contaminación de las aguas deriva de vertidos no controlados de diversos orígenes. Las principales fuentes son: vertidos industriales, vertidos urbanos, la navegación, la agricultura y la ganadería.
Las fuentes antrópicas se denominan fuentes puntuales cuando los agentes contaminantes se descargan en localizaciones específicas, a través de tuberías o de alcantarillas en el agua superficial. Cuando no puede localizarse un solo sitio de descarga, se habla de fuentes difusas. La contaminación por fuente difusa es difícil de controlar porque los causantes de ella no pueden ser reconocidos.
Agua potable y eliminación de excretas:
A través de los desagües cloacales se eliminan las excretas y los efluentes industriales asimilables al sistema cloacal.
Los pasos que conforman el sistema de recolección de desagües cloacales son los siguientes: recolección mediante redes colectoras; transporte a través de colectores, intermedias y cloacas máximas; y tratamiento y/o vuelco, por medio de estaciones de bombeo, plantas depuradoras y cañerías de vuelco.
La red de desagües cloacales de la ciudad de Buenos Aires puede dividirse en dos zonas:
1- Cañerías del denominado Radio Antiguo, delimitado por el río de la Plata y las avenidas Pueyrredón, Jujuy, Caseros y Garay, que cubren un 8% del total de la red, y escurren desechos pluviales además de cloacales.
2- El resto de la red, constituida por cloacas máximas, colectoras, que recolectan y transportan los efluentes domiciliarios e industriales que admite el sistema.
Los líquidos cloacales son tratados conjuntamente con los del conurbano. La capacidad instalada de tratamiento es aproximadamente de un 10% del volumen generado en el área de concesión de AySA.
Control de los líquidos cloacales:
El control de los líquidos cloacales transportados en el sistema cloacal lo realiza el operador del servicio, es decir AySA, en función de un programa de control que se aplica en distintos puntos seleccionados y distribuidos en dos grupos:
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Macrocuencas: el control se realiza mediante la extracción de muestras en bocas de registro, a fin de verificar que se mantengan las características de calidad normales de un efluente cloacal. En el caso de encontrarse una anomalía de calidad se dispara un seguimiento en la región que aporta efluentes aguas arriba.
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Microcuencas: se controla la descarga de microcuencas de colectoras a las colectoras troncales. Se aplica fundamentalmente para llevar a cabo un control indirecto de los efluentes de los usuarios industriales. En el caso de encontrarse una anomalía de calidad en la descarga de microcuenca, se realiza un seguimiento de control de calidad aguas arriba para detectar el efluente industrial fuera de norma.
El ente regulador de Aguas y Saneamiento también hace controles sobre algunos de los puntos supervisados por el operador de servicio, a fin de contar con determinaciones analíticas propias, realizadas en laboratorios contratados.






02-11-2009